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La declinatoria en el proceso judicial civil

La declinatoria en el proceso judicial civil es una herramienta procesal que permite que una de las partes o cualquier persona que pueda ser parte legítima en el procedimiento denuncie la falta de jurisdicción o competencia del órgano que está conociendo de la causa.

Para que podamos hablar de esta cuestión, es necesario que alguien haya iniciado un proceso judicial civil mediante la interposición de una demanda. En el momento en que el órgano judicial reciba la demanda, podrá de oficio inadmitirla, por considerar que no es competente para conocer del procedimiento, por no tener jurisdicción o por no tener competencia territorial.

  • Hablamos de falta de jurisdicción cuando el órgano competente para conocer el procedimiento sea un tribunal extranjero, cuando la cuestión deba resolverse en otro orden jurisdiccional (penal, laboral, contencioso-administrativo, etc.), o cuando exista la obligación de acudir a un Arbitraje por haberlo pactado las partes previamente.
  • Hablamos de falta de competencia territorial cuando el enjuiciamiento de la causa corresponda a los juzgados y tribunales de otra ciudad diferente a aquella en la que se ha presentado la demanda.

¿Qué ocurre cuando el juzgado no aprecia la falta de jurisdicción y/o competencia y se declara competente para resolver el procedimiento?

Cuando el órgano judicial se declara competente para resolver la cuestión planteada en la demanda, dará traslado de la demanda y toda su documentación a la parte demandada, otorgándole un plazo para contestar a la demanda, que será de diez o veinte días hábiles, en función del tipo de procedimiento. Será en este momento cuando la parte demandada pueda hacer uso de la declinatoria.

¿Cómo, dónde y cuándo debe interponerse la declinatoria?

La declinatoria es un escrito jurídico que la parte demandada debe remitir al órgano judicial que esté conociendo la causa y le haya dado traslado para contestar a la demanda. Como abogado procesalista, considero muy importante recalcar dos cuestiones fundamentales sobre este escrito de declinatoria:

  • El escrito de declinatoria deberá presentarse durante los diez primeros días otorgados para contestar a la demanda, independientemente de si el plazo para contestar era de diez o de veinte días.
  • La presentación del escrito de declinatoria supondrá la paralización del plazo para contestar a la demanda, pero no su puesta a cero nuevamente. Si por ejemplo el juzgado nos ha otorgado un plazo de diez días para contestar a la demanda y presentamos la declinatoria en el día cinco, se paralizará el plazo para contestar a la demanda, pero si la declinatoria no tiene éxito y se reactiva nuevamente el plazo de contestación a la demanda, nos quedarán sólo cinco días para contestar a la demanda.
  • En el escrito de declinatoria deberá hacerse constar únicamente la cuestión relativa a la falta de jurisdicción y competencia, junto con su fundamentación jurídica. En ningún momento deberá entrarse a contestar o rebatir los argumentos empleados en la demanda, ni siquiera de forma somera. El hecho de contestar a los argumentos de la demanda, se entendería como una aceptación tácita de la competencia del órgano, suponiendo la imposibilidad de oponernos posteriormente a ésta.

¿Qué sucede una vez interpuesta la declinatoria?

Una vez presentada la declinatoria por la parte demandada, el órgano judicial paralizará el plazo conferido a la parte demandada para contestar a la demanda y dará traslado a la parte demandante  del escrito de declinatoria por un plazo de cinco días, a fin de que alegue lo que estime oportuno sobre la falta de jurisdicción y/o competencia.

A continuación, el órgano judicial valorará sobre las cuestiones alegadas por ambas partes en sus escritos y dictará una resolución por la que ponga fin al procedimiento de declinatoria.

  •  Si se estima la declinatoria conforme a lo planteado por la parte demandada, ello supondrá la imposibilidad de que ese órgano judicial continúe tramitando el procedimiento. No obstante, podremos encontrarnos con distintas situaciones en función del motivo por el que se haya interpuesto la declinatoria:
        •  Si se trata de una cuestión de falta de jurisdicción, el órgano judicial se abstendrá de conocer el procedimiento y dictará un auto de sobreseimiento, dándolo por finalizado.
        • Si se trata de una cuestión por falta de competencia territorial,  el órgano judicial se abstendrá de conocer el asunto, pero indicará cuál es a su juicio el órgano competente para el conocimiento de la causa, acordando remitir las actuaciones a dicho órgano.
  • Si no se estima la declinatoria conforme a lo planteado por la demandante, el órgano judicial informará a las partes y dará traslado nuevamente a la parte demandada para que pueda presentar su escrito de contestación a la demanda, en el plazo que le restase.
En la práctica, las declaratorias plantean una gran cantidad de problemas, dada la rapidez con la que debe estudiarse el procedimiento para plantear una estrategia correcta y actuar dentro de los plazos legales fijados para tal efecto. Si tienes dudas sobre la contestación a una demanda y sobre la posibilidad de interponer declinatoria, es recomendable contactar inmediatamente con un abogado experto en Derecho Procesal. En caso de dejar correr el plazo, ello podría suponer la imposibilidad de impugnar posteriormente la competencia del órgano judicial que está conociendo la demanda, con enormes consecuencias negativas dentro del procedimiento.
 
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              Alejandro Bravo Quemada.