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Las sociedades mercantiles irregulares

Cuando una persona monta un negocio, lo hace con la intención de que sea exitoso y genere mucho dinero, pero sabemos que no siempre es así. Por eso, todo emprendedor que desee iniciar su andadura empresarial deberá asesorarse a conciencia sobre las formas de estar protegido en caso de que algo salga mal. Por ello, entre todas las sociedades mercantiles de nuestro ordenamiento jurídico, la sociedad de responsabilidad limitada (S.L.) y la sociedad anónima (S.A.) son las más utilizadas, pues limitan la responsabilidad del empresario en caso de que la sociedad genere deudas.

Sin embargo, para que el empresario goce de esta especial protección y las deudas de la sociedad no le afecten personalmente, es necesario cumplir con una serie de requisitos legales.

¿Qué debe hacer un empresario para limitar su responsabilidad?

Para conseguir que las deudas de la sociedad no afecten a su propio patrimonio de forma directa, el empresario deberá crear una sociedad de responsabilidad limitada o una sociedad anónima, según corresponda. Este tipo de sociedades tienen un régimen legal que protege al empresario, limitando la responsabilidad por las deudas de la sociedad. En otras palabras: si una persona monta un negocio a través de una sociedad y las cosas le van mal, no tendrá que pagar personalmente las deudas. La única responsable de esas deudas será la sociedad, con el patrimonio que tenga. Se trata por parte de Estado de favorecer el emprendimiento, incentivando a pequeños empresarios y emprendedores a crear startups y proyectos empresariales, con la garantía de que si las cosas no salen bien, no quedarán endeudados por toda la vida.

Sin perjuicio de que esta protección dependa durante la actividad de la sociedad de la correcta diligencia y buena fe del empresario, en el momento inicial de constitución de la sociedad, es necesario que el empresario haga dos cosas:

  1. Que realice las escrituras de la sociedad en escritura pública otorgada ante notario.
  2. Que inscriba esa escritura notarial en el Registro Mercantil.

¿Qué ocurre si el empresario no cumple con los requisitos anteriores?

El hecho de no otorgar la escritura pública ante notario y no registrarla no impide que la sociedad pueda comenzar a tener actividad e ingresos. No obstante, si durante el plazo de un año desde el inicio de la actividad no se ha cumplido con los requisitos exigidos, hablaremos de que la sociedad “ha devenido irregular”.

Esta irregularidad de la sociedad no impide que los contratos firmados por la sociedad y las obligaciones contraídas tengan efecto. Es evidente que cualquier persona que quien haya firmado un contrato con esa sociedad, no tiene debe verse perjudicada.

La consecuencia directa de la declaración de irregularidad de la sociedad implica que ésta no adquiere la categoría plena de S.L. o S.A. y por tanto no puede disfrutar de la protección que la Ley establece por las deudas que genere. De esta forma, pasará a serle aplicable el régimen legal de la sociedad colectivacualquiera de los socios deba responder frente a la totalidad de las deudas que se generen de una forma ilimitada (con todo su patrimonio presente y futuro).

La creación de una sociedad para gestionar tu proyecto de emprendimiento, startup o empresa, siempre será una buena decisión. Sin embargo, la legislación mercantil es compleja y es recomendable asesorarse correctamente por un abogado mercantil especializado en este tipo de asuntos. Si lo deseas, puedes contar con el apoyo de nuestro equipo especializado para resolver tus dudas o ayudarte, CONTACTANDO AQUÍ.

 

          Alejandro Bravo Quemada.