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¿Qué es una marca?

Piensa en cinco marcas al azar. Fácil, ¿verdad? Las marcas invaden el mercado y dominan nuestras vidas. Hay marcas de todo y para todos. Caras, baratas, divertidas, aburridas, conocidas, desconocidas, etc. Su uso por parte de las empresas es fundamental, pues les permiten vender sus productos o servicios de una forma mucho más fácil y exitosa.

¿Qué es una marca? 

Una marca es todo signo susceptible de representación gráfica o audiovisual que permite identificar una empresa o los productos y servicios que ésta ofrece. En otras palabras: una marca es toda palabra, combinación de palabras, imagen, figura, dibujo, símbolo o sonido que nos recuerda inmediatamente a una empresa o lo que ésta ofrece en el mercado. 

Las marcas son herramientas muy potentes de ventas para las empresas que compiten en el mercado, llegando a valer la propia marca mucho más que el producto o servicio que vende. Por tanto, resulta lógico comprender la necesidad de proteger legalmente las marcas, para evitar que otros las copien o utilicen indebidamente. Para ello, una marca debe inscribirse de forma pública en un registro.

En España, el organismo encargado de la protección de marcas es la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), quien se encargará de impedir el registro o uso de una marca cuando se cumplan los siguientes requisitos:

  1. Que exista identidad o similitud gráfica, fonética o conceptual con la marca o nombre comercial inscrito.
  2. Que se refiera a productos y servicios idénticos o parecidos a los que oferta la marca registrada. 

¿Qué ocurre entonces si parece a otra pero ofrece productos y servicios completamente distintos

Como explicábamos, en principio no podrá inscribirse una marca que sea igual o parecida a otra y que oferte los mismos productos y servicios que ésta. No obstante, todos conocemos casos de marcas que de forma legal se llaman igual o tienen nombres similares, marcas que utilizan logos muy parecidos, colores similares. En definitiva, marcas que se parecen y operan legalmente. Podemos encontrarnos con dos situaciones distintas:

– Si se trata de dos marcas que operan en diferentes mercados y no compiten entre sí, nuestra legislación permite que convivan de forma legal. Al fin y al cabo, no están tratando de vender sus productos y servicios utilizando la fama de otra marca, dado que lo que venden es completamente distinto. Un ejemplo muy claro es el de los logos de Carrier y Ford. Carrier es una empresa que se dedica a la venta de aires acondicionados y Ford a la venta de automóviles. Los logos de ambas empresas son muy similares, pero al no hacerse la competencia la una  a la otra, conviven de forma pacífica.

– Si se trata de marcas especialmente famosas y renombradas, sobre todo en aquellos casos en que ofrecen multitud de servicios a nivel internacional, la legislación les otorga un grado de protección especial, que impide que ninguna otra empresa utilice una marca comercial igual o similar, independientemente de que actúen en diferentes mercados y no compitan entre sí. Se trata de esta forma de evitar que determinadas empresas generen confusión en el mercado, utilizando la marca de otra empresa, para hacer creer a los consumidores que el producto o servicio es ofrecido por la marca más reconocida. Un ejemplo muy claro sería el de la empresa Google, que ofrece multitud de servicios a nivel internacional. No parece lógico pensar que una empresa pueda abrir un negocio llamado “Google”, o con un logo muy similar al de esta empresa, porque podría llevar a pensar que es un producto o servicio ofertado por dicha empresa, cuando en realidad no lo es.

¿Qué tipos de marcas existen?

Finalmente, para entender el régimen legal que protege las marcas, es necesario clasificarlas. De esta forma, podemos clasificar las marcas en función de varios criterios:

– Por los elementos que utilizan: denominativas (nombre comercial), gráficas (logos o elementos gráficos) y combinadas o mixtas (nombre comercial junto con logos o elementos gráficos).

– Por los productos y/o servicios que ofertan.

– Por el ámbito territorial: se trata de la región en la que esa marca está protegida. Lo normal es que esta protección sea nacional (en un Estado, por ejemplo España), pero también puede ser comunitaria (en toda la Unión Europea) o internacional (en todo el mundo).

 

Todas las marcas, pequeñas o grandes, tienen un enorme valor y potencial por el esfuerzo de las personas que tienen detrás. Por eso, es recomendable trabajar siempre la imagen de marca de tu empresa, producto o servicio y registrarla de forma oficial, para que tenga la protección legal adecuada y nadie pueda utilizarla. Si necesitas asesoramiento con la creación de una marca para tu negocio o  startup, puedes contar con el apoyo de nuestro equipo especializado, CONTACTANDO AQUÍ.

 

          Alejandro Bravo Quemada.