Superposición del sitio

Tipos de sociedades mercantiles

Cuando hablamos de emprendimiento y creación de startups, es habitual escuchar el caso de personas que han desarrollado su negocio como empresarios autónomos y que en un determinado momento deciden montar una sociedad. La mayoría de estas personas conocen dos tipos de sociedades: S.L. (Sociedad de Responsabilidad Limitada) o S.A. (Sociedad Anónima). Sin embargo, como abogado de empresa, me encuentro en ocasiones con la existencia de otros tipos de sociedades mercantiles que es necesario conocer.

¿Qué tipo de sociedades mercantiles existen en España?

1. Sociedad colectiva: consiste en la unión empresarial de varias personas bajo un régimen personalista, es decir, que responden personal, solidaria e ilimitadamente de todas las deudas que genere la actividad de la sociedad. Salvo que se disponga lo contrario, todos los socios tendrán derecho a intervenir en igualdad de derechos en la gestión y administración de la sociedad. Es un sistema poco utilizado en nuestro ordenamiento jurídico por el riesgo que supone que cualquiera de los socios deba responder frente a la totalidad de las deudas que se generen de una forma ilimitada (con todo su patrimonio presente y futuro). Como curiosidad, el régimen de responsabilidad  de las sociedades colectivas, se aplica a aquellas sociedades detenidas irregulares, es decir, sociedades con limitación de responsabilidad que no han cumplido correctamente con su proceso de registro.

2. Sociedad comanditaria simple: es un tipo de sociedad muy similar a la colectiva, en la que además de los socios colectivos (aquellos que responden de las deudas con todo su patrimonio y tienen capacidad de decisión), existen otros socios que aportan capital a la sociedad y sólo responden de las deudas en función de la cantidad aportada y no por el total. Par contra, no tienen derecho a intervenir en la gestión y administración de la sociedad. Como abogado mercantil, puedo afirmar que es poco habitual ver este tipo de sociedades, dadas las dificultades legales que suponen en la práctica y los escasos beneficios con respecto de una S.L. o una S.A.

3. Sociedad comanditaria por acciones: se trata de un tipo de sociedad muy similar a la comanditaria simple, con la salvedad de que su capital está dividido en acciones. Al igual que en la sociedad colectiva y la comanditaria simple, tienen socios que responden de forma ilimitada de las deudas generadas por la sociedad. Se trata de una figura intermedia entre una sociedad comanditaria simple y una sociedad anónima. No obstante, al igual que en el caso de la comanditaria simple, su uso es poco habitual en la práctica por las mismas razones.

4. Sociedad de responsabilidad limitada: en la práctica se denominan “S.L.” y son el tipo de sociedad mercantil mas utilizada en la práctica. Su capital social debe ser al menos de 3.000 € y está dividido en participaciones. Suelen ser sociedades pequeñas y de ámbito familiar. Las principales ventajas de las sociedades de responsabilidad limitada están en su facilidad de constitución, su fácil manejo y, sobre todo, la limitación de responsabilidad frente a las deudas contraídas por la sociedad. Es decir, siempre que la sociedad se gestione de forma correcta y sin incurrir en ilegalidades, los socios no serán responsables de las deudas contraídas por la sociedad, aún en el caso de que ésta se arruine. Una de las principales desventajas de este tipo de sociedad es la dificultad que suelen encontrar sus socios para vender las participaciones y salir de la sociedad, al ser negocios pequeños y generalmente muy cerrados a un grupo de personas.

5. Sociedades anónimas: denominadas S.A. en la práctica. Son sociedades muy habituales en la práctica, utilizadas para la gestión de negocios grandes y en los que suelen intervenir multitud de inversores. Su capital social debe ser al menos de 60.000 € y está dividido en acciones. Al igual que en el caso de la sociedad de responsabilidad limitada, tienen la principal ventaja de tener limitada la responsabilidad por las deudas que se generen si se actúa correctamente. Otras ventajas de este tipo de sociedades son la mayor facilidad de transmisión de las acciones en caso de  salida de un socio de la sociedad y la facilidad a la hora de atraer inversiones para el negocio. En contra de este tipo de sociedades, debemos indicar que jurídicamente son más complejas y necesitan cumplir una mayor cantidad de formalidades legales. Además, por su tamaño y estructura, suponen más dificultades desde el punto de vista de la administración y la gestión.

¿Quieres montar un negocio y no sabes si darte de alta como empresario autónomo o montar una sociedad? ¿Sabes qué tipo de sociedad montar y qué requisitos legales cumplir para limitar tu responsabilidad por las deudas que se generen? La mejor recomendación es que consultes con un abogado mercantil experto en Derecho de empresa. Al fin y al cabo, estarás creando un proyecto que si sale bien, te dará ingresos durante muchos años y, si sale mal, puede suponer un verdadero quebradero de cabeza para ti y tu familia. 

Un buen asesoramiento siempre es sinónimo de éxito y tranquilidad en la prevención de problemas. Si necesitas asesoramiento con tu proyecto de emprendimiento, startup o empresa, puedes contar con el apoyo de nuestro equipo especializado, CONTACTANDO AQUÍ.

 

          Alejandro Bravo Quemada.